...es lo único que ha quedado de aquel pueblo que durante más de
veinte años, fuera considerado como un lugar destinado al progreso;
y abren ese sitio de paz y silencio, descansan algunos de los que
fueran protagonistas desde el inicio, de sus etapas de apogeo e
importancia.
A MODO DE PRÓLOGO
Para veinte años y un poco más de Quetrequile como pueblo, los
historiadores han sido muy mezquinos para hacer conocer su existencia
desde antes del 1900; y la significación importante que le cupo en
el aspecto poblacional y económico, allí, muy cerca de los
trescientos y tantos toldos de las tribus de Cuminao y Curuinca.
Solamente la Fundación Ameghino de nuestra provincia, publicó un
valioso y exhaustivo trabajo de este lugar del sudoeste del entonces
Territorio del Río Negro, sitio donde se dio el curioso fenómeno
del afincamiento de una muy considerable cantidad de inmigrantes
vascos.
Mi permanente pasión por rastrear el pasado lugareño, hizo que me
acercara a protagonistas de la época de apogeo de aquel lugar y
descendientes de los mismos, los que palparon muy cerca el espiritu
de lucha sin renunciamientos de aquellos verdaderos pioneros.
Ello me permitió ir registrando datos de distinta índole que hacían
a la vida cotidiana de aquel villorio, que había comenzado a
escribir su propia historia en un rincón de la Patagonia.
La presencia de “huincas” desde alrededor de 1880 en la zona de
Quetrequile, y la creación de su Juzgado de Paz en 1896 y su
Registro Civil un año después, ya expresan demasiado para quienes
quieren hurgar en el ayer de esta región.
A la historia no la conforman únicamente las acciones de combate, ni
la sangre que se derrama, sino que la constituyen un conjunto de
hechos que se desarrollan en el transcurrir de los tiempos y que
tienen en el hombre al principal protagonista.
Acercar hasta nuestros días distintos matices que fueron ocurriendo
ayer en aquel lugar cercano, significa un aporte más para el
conocimiento de nuestro patrimonio regional, y a la vez un
reconocimiento hacia quienes fueron pioneros y en circunstancias
donde la única alternativa posible para subsistir, era abrazarse
férreamente a la lucha y al sacrificio sin medida.
La llegada del riel a Huahual Niyeo en 1916 -lugar que pasó a
convertirse en punta de rieles por varios años- fue la causa
fundamental del despoblamiento de Quetrequile... Ni la tozudez de sus
vascos pudo evitar el éxodo de su gente...
E.Ch.
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